¿Cuánto dura la inmunidad maternal en conejos?

03 Junio 2026

En este segundo episodio, Massimiliano Baratelli explica cómo se transmite la inmunidad maternal a los gazapos y cuánto tiempo dura. Basándose en el estudio "Characterization of the Maternally Derived Antibody Immunity against Rhdv-2 after Administration in Breeding Does of an Inactivated Vaccine", describe cómo las conejas reproductoras vacunadas transmiten una fuerte protección pasiva a su descendencia - principalmente a través de la placenta - y cómo esta inmunidad disminuye de forma gradual hasta desaparecer en todos los conejos jóvenes a los 58 días de edad. 

Estos hallazgos ayudan a determinar el momento adecuado para la primovacunación y destacan la importancia de vacunar a las conejas reproductoras con suficiente antelación antes del parto.

Transmisión de IgG en conejos

La transmisión de anticuerpos, específicamente IgG, depende de tres pilares principales que determinan si un recién nacido nace protegido o depende por completo del calostro: 

  1. Barrera placentaria (estructura física): el factor más crítico es el número de capas de tejido que separan la sangre materna de la fetal. 
  2. Receptor Fc neonatal (FcRn): estos receptores se unen específicamente a la porción Fc de la molécula de IgG, protegiéndola de la degradación mientras la transportan a través de la barrera celular hacia la circulación fetal. La IgG tiene la estructura específica necesaria para unirse al receptor FcRn. 
  3. Ventana de "intestino abierto" (transferencia posnatal): en especies con baja o nula transferencia placentaria, la transmisión de anticuerpos depende de cuánto tiempo pueden las células intestinales del recién nacido absorber moléculas de anticuerpos. 

Los conejos tienen una placenta hemocorial. Por ello, los anticuerpos maternales se transmiten principalmente de la madre a la descendencia a través de la placenta, tal como demuestra este estudio. Aunque se detectó una pequeña cantidad de IgG durante la lactación, la gestación fue la vía más importante, con la mayor cantidad de anticuerpos maternales derivados (MDA) transferidos a los gazapos. 

En la siguiente tabla se muestra una comparación entre diferentes especies. Los humanos y los conejos comparten un tipo de placenta similar, lo que significa que la principal vía de transferencia de IgG se produce durante la gestación. En cambio, en gatos y perros la vía principal es el calostro, ya que la placenta endoteliocorial no permite esta transferencia eficaz de anticuerpos IgG.

EspecieTipo de placentaTransferencia de IgG durante la gestaciónTransferencia de IgG a través del calostro
ConejosHemocorialAltaBaja
HumanosHemocorialAltaBaja
RatasHemocorialModeradaAlta
PerrosEndoteliocorialBaja (~5–10 %)Alta
GatosEndoteliocorialBaja (~5–10 %)Alta

En el caso del calostro, la transferencia de IgG en conejos y humanos es baja. Sin embargo, en perros y gatos representa la vía principal de inmunidad pasiva, por lo que es esencial para una protección adecuada en los animales recién nacidos.

 

Duración de la inmunidad maternal frente a RHDV2

Aunque la presencia de anticuerpos al nacimiento es importante, resulta igualmente crítico comprender cuánto tiempo permanecen estos anticuerpos maternales en los gazapos. 

El estudio comentado durante la entrevista monitorizó los niveles de anticuerpos en gazapos a lo largo del tiempo y observó que los anticuerpos maternales persistían al menos 28 días después del nacimiento. Durante este primer mes de vida, todos los gazapos mantuvieron niveles detectables de anticuerpos maternales, proporcionando una ventana de protección pasiva frente a la enfermedad hemorrágica del conejo

No obstante, estos niveles de anticuerpos disminuyeron de forma gradual a medida que los gazapos crecían. Esta disminución es un proceso natural, ya que los anticuerpos maternales no son producidos por el animal joven y acaban desapareciendo al ser metabolizados. 

A los 58 días de edad, ninguno de los animales del estudio conservaba anticuerpos maternales detectables. En ese momento, los conejos ya no se beneficiaban de la inmunidad pasiva y dependían por completo de su propio sistema inmunitario para estar protegidos.

 

Implicaciones para las estrategias de vacunación

Los hallazgos ofrecen una orientación valiosa para el desarrollo de protocolos de vacunación eficaces en conejos. 

En primer lugar, confirmaron que la vacunación de las conejas reproductoras es una estrategia clave para proteger a los gazapos recién nacidos durante las primeras etapas de vida. Los anticuerpos maternales actúan como un escudo protector mientras el sistema inmunitario de los gazapos todavía se está desarrollando. En segundo lugar, el estudio demuestra que la respuesta inmunitaria generada en las conejas reproductoras es duradera, lo que les permite transmitir anticuerpos a su descendencia incluso hasta un año después de la vacunación. 

Esto significa que, en circunstancias normales, la vacunación anual de las madres es suficiente para mantener la protección pasiva en su descendencia. Por tanto, no es necesario revacunar a la madre cada vez que cría. 

Por último, comprender la disminución de los anticuerpos maternales ayuda a determinar el momento más adecuado para vacunar a los conejos jóvenes, minimizando el riesgo de interferencia con los anticuerpos maternales y garantizando al mismo tiempo que los animales estén protegidos antes de volverse susceptibles a la infección.